Caminamos los mismos senderos una y otra vez, tropezamos con versos escritos al derecho y al reves. Y así, como si nada nos dejamos vencer, te dejaste caer, no volviste a nacer.
Me soltaste la mano, me corriste de tu lado, nos adentramos en la profundidad del mar aún sin saber nadar. No nos alcanzó el aire, nos sofocamos con alarde, repetimos viejos sonidos con la esperanza de amanecer. Vendimos las joyas creadas, sórdidos los pasos en la madrugada, los que te inventan el cuento, aquellos que no quisimos en el reencuentro
Parpadeamos sin sueños, nos cansamos de los recuerdos. Verdes apasionados del amor, caímos en la madurez de la desazón y envueltos en cafe amargo nos quedamos tirados en el sillon, pensando en un futuro enmarcado en un renglón.
Abracé tu espectro de diablo, bese tu rasgo de ángel, me quedo los cristales de este vidrio roto y la sensación del descanso sobre tu pecho. Mucha suerte y hacia adelante, nadie sabe lo que nos espera ni siquiera los amantes, que nos sorprenda aun en el abismo, que nos libere de tanto histeriquismo, infundando memorias no vividas, embalando estas viejas heridas.
Escrito por: Mariana Fasce - Santiago Abregú
Me encantó!, los quiero mucho :)
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